Mi primera mirada

Hay cosas que nunca se olvidan. Las primeras veces, por ejemplo. La primera vez que comes un chocolate, la primera vez que contemplas un arcoíris, la primera vez que te mira el chico que te gusta y entiendes que nada volverá a ser igual. Porque esa mirada te transforma, te llena de ilusiones, te vuelve más hermosa… Porque no hay nada más bello que un par de ojos mirando otro par de ojos, sabiendo que ahí, justo ahí, está naciendo tu primera historia de amor.